Megrez y Sagre, capítulo 1

Megrez y Sagre, capítulo 1.

Megrez y Sagre

Megrez y Sagre

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Megrez fue el primero en salir de la bañera, cogió una toalla y se la puso por encima de los hombros, la toalla era lo bastante larga como para cubrirle hasta la altura de los tobillos, de modo que solo podían verse sus pies.

Yans había estado todo el rato con ellos, en silenciosa custodia.

Sagre estaba de pié en la bañera, observando detenidamente el agua, estiró su brazo derecho hasta que formó un ángulo de cuarenticinco grados respecto a su cuerpo, desde el punto donde Sagre tenía su mano se formo una suave onda circular que recorrió la  toda superficie del agua de la bañera durante unos instantes para luego quedarse completamente inmóvil, una semiesfera surgió del agua por el mismo punto en el que se había formado la onda, la semiesfera se convirtió en una esfera, que se desprendió del resto de agua y levitó hasta casi encontrarse con la mano de Sagre, este respondió al movimiento de la esfera alzando más su brazo, hasta llevarlo a un ángulo de noventa grados, entonces acompañando a la esfera giró la muñeca de manera que la palma de su mano mirase hacía arriba, el liquido flotó encima de la palma de Sagre en un movimiento ascendente y descendente un tanto descoordinado, pero sin llegar a mojar nunca al iridiano.

Entonces Sagre miró a Megrez y le dijo:

¿A qué tú no sabes hacer esto? –

 

Megrez miró a un hermano, Yans lleno de curiosidad también le miró, Megrez aún no conocía la Aquoquinesis, pero si que había aprendido un poco a Alterar Realidad por lo que optó por dar un poco de espectáculo con algo que había estado ensayando recientemente.

Dejó caer la toalla de sus hombros mientras aún la tenía sujetada por los extremos, de modo que ahora le tapaba de ombligo para abajo, mientras mantenía agarrada la toalla giro sus brazos hasta que la mano derecha estuvo a la altura del muslo izquierdo y la mano izquierda a la altura de la espalda y tiró de la toalla con la mano derecha, al mismo tiempo que tiraba levantó su brazo izquierdo que dejo en forma de “c” llevando el puño hasta estar unos centímetros encima de su cabeza, de manera que tenía la toalla delante cubriendo parcialmente la parte superior de su cuerpo, en la parte inferior habían aparecido unos calzoncillos, siguió con los movimientos de brazos y los giros de toalla, estaba claro que aquello lo tenía muy ensayado y coreografiado, la toalla tapada y destapaba zonas de su cuerpo en un orden concreto, primero las piernas, luego los pies, luego el tronco, para seguir con las piernas y acabar en los pies, cada sitio que descubría con la toalla aparecía cubierto por la prenda de ropa correspondiente, donde antes solo tenía la piel desnuda, aparecieron así los calcetines, camiseta, pantalón y zapatillas, el movimiento de la toalla alrededor de su cuerpo no duró mas que unas décimas de segundo, pero el resultado era bastante espectacular, Sagre y Yans estaban bastante sorprendidos:

– Guau, es impresionante, ¿Me enseñas a hacerlo? – Preguntó Sagre

– Claro que si Contestó Megrez – Mira como lo hago yo…

 

Y los niños salieron del baño, primero Megrez y luego Sagre, sus padres estaban aún tumbados en el sofá, con Díadra encima de Phenatos, mientras ella tenía una mano puesta en su pecho, encima de su corazón, él le acariciaba con un dedo la mejilla, y se miraban, sus ojos reflejaban ternura, deseo, pasión y amor, cualquiera que hubiera visto esa mirada sabría que entre ellos estaba teniendo lugar una conversación, en la que se demostraban el uno al otro sus sentimientos,  aunque la pareja permanecía prácticamente estática, salvo por los movimientos de la mano de Díadra encima del pecho de Phenatos y los por el recorrido que hacía Phenatos por la mejilla de Díadra, algo hacía ver que se estaban demostrando su amor de forma muy efusiva, estaban tan absortos en ellos mismos que no repararon de la presencia de sus hijos en el salón, hasta que Yans estornudó.

Fue en ese momento que ambos dejaron de mirarse entre ellos y volvieron a la realidad

¿Ya os habéis bañado? Preguntó Phenatos.

 

Si Contestaron los pequeños.

 

¿Cómo ha ido la pequeña excursión? Preguntó Díadra.

 

Ambos querían ser el primero en contar su historia a sus padres, dado que los dos pensaban que la suya era mejor y merecía ser contada antes que la de su hermano, viendo que no se ponían de acuerdo Phenatos tomó la decisión de usar la Comunicación Empática, y así se lo comunicó a los pequeños, en realidad ambos padres ya sabían todo lo que les había sucedido, de modo que fue una forma de evitar que la discusión fuera a mayores.

Fingiendo usar un alón, Díadra y Phenatos cerraron los ojos, como si se concentraran en algo, al cabo de unos segundos los abrieron y entre los cuatro empezaron a hablar de las vivencias que habían tenido los gemelos, respondiendo a las preguntas que se habían ido formulando los pequeños a lo largo del día, se estaba haciendo tarde, de modo que fue el momento de que Megrez y Sagre fueran a sus camas a dormir, arroparon a sus hijos en sus camas y le dieron el beso de buenas noches y Phenatos cogió en brazos a Díadra y la llevó hacía su dormitorio, la tumbo encima de la cama, se acercó lentamente a su oreja y le susurro

Vamos a terminar lo que hemos empezado antes

Y sin contestarle con palabras Díadra sonrió mientras su ropa desaparecía poco a poco, intentando provocar una respuesta igual en Phenatos, el cual reaccionó Parpadeando encima de ella desnudo, la primera parte de sus cuerpos que entró en contacto fueron sus labios y después sus lenguas y después el resto, y mientras se abrazaban, ambos pensaban que no podían haber creado un hogar más feliz.

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